Crisis en la escuela nocturna: un rector propone cursada corta y profesionalizante para los secundarios vespertinos de CABA

«La nocturna» podría pensarse como una de las primeras alternativas dentro del sistema escolar formal: la opción para terminar la secundaria de los mayores de 15 años que trabajan o cuidan y no pueden hacerlo en el horario regular. Según Marcos Milman, rector del Liceo N°7 «Domingo F. Sarmiento», que funciona exclusivamente con turno noche, actualmente el secundario vespertino «está sobreexpandido en función de la demanda real de vacantes». Le contó a AlterEdu que «en febrero de 2025 la mayoría de las escuelas nocturnas formalizaron el cierre de secciones que ya no contaban con matrícula en ciclos anteriores. En las comunas 1 y 3 se cerraron cerca de 40 secciones. Aun así, la estructura funcional de muchas escuelas continúa teniendo una cantidad de matrícula insuficiente para justificar el sostenimiento de la propuesta, donde en algunos casos hay mayor cantidad de personal docente que de estudiantes».

El gobierno actual de la ciudad de Buenos Aires ya tiene el borrador de una reforma que preparó la Gerencia Operativa de Innovación y Contenidos Educativos de la Subsecretaría de Planeamiento e Innovación Educativa del Ministerio de Educación. El organismo viene observando y cuantificando desde 2018 la merma de inscripciones, la deserción y el ausentismo de los jóvenes y adultos en esa modalidad dentro del nivel secundario formal. Lo presentó bajo el título “Nuevo Plan de estudios para escuelas vespertinas, nocturnas y de Reingreso” a directivos y profesores.

Diagnóstico desde el aula

Para Milman, la reforma es necesaria pero no en los términos de la propuesta oficial. Por eso, redactó un texto de 7 páginas con “un rediseño breve, aplicable y alineado a acuerdos federales”. Con décadas de experiencia en el nivel, observa que el problema central que afecta a la población que asiste a las escuelas nocturnas es la intermitencia de asistencia por razones laborales y de cuidado, situación que impide sostener cursadas mayores a 4 horas reloj diarias. «Este es el límite operativo de cualquier reforma. Forzar ampliaciones presenciales sin soporte puede traer aparejado el inexorable incremento de los índices de ausentismo, repitencia y abandono», asegura.

Cree que “la reforma y transformación de la educación de nivel secundaria que se ofrece en el turno noche es indispensable y posible si se respeta su límite estructural (de 4 o menos horas presenciales, se ofrece flexibilidad real y se asegura valor laboral mediante micro credenciales FP y un inglés B2 alcanzable”. Afirma que “una escuela nocturna abierta todo el año (durante el ciclo escolar normal en la Escuela sede, durante los recesos de invierno y verano en los CFP), anclada en proyectos y capacidades, sostiene trayectorias y mejora la empleabilidad sin renunciar a la formación integral”.

-¿Se soluciona cerrando secciones y reasignando docentes?
-Más allá de la necesaria revisión y evaluación de las plantas docentes por reducción de secciones, hay una situación que desde hace varias décadas no se logra resolver: el alto índice de deserción y ausentismo de los estudiantes por motivos que muchas veces exceden a las capacidades de las escuelas. Cuando es necesario sostener el hogar y garantizar el pan de cada día, es totalmente comprensible que continuar y finalizar el secundario quede relegado a un segundo plano.
Por otra parte, no se ha avanzado en ningún momento en propuestas que superen el tradicional horario nocturno para personas que necesitan trabajar durante la noche y la madrugada. En ese aspecto, la perspectiva quedó atrapada en la realidad del milenio pasado. Esa población podría perfectamente realizar una cursada diurna. Sin embargo, no hay ofertas diurnas para esta población. Ahí hay una falla colosal en la observación de la realidad por parte de quienes deciden la implementación de políticas educativas.

-¿Cómo funciona el turno noche hoy en la ciudad y cuál es el diagnóstico?
-Conviven multiplicidad de propuestas que compiten y se superponen entre sí sobre la misma población objetivo: CENS (destinados a mayores de 18 años), secundarios comunes (destinados a mayores de 15 años), escuelas técnicas (destinadas a mayores de 15 años), bachilleratos populares y la modalidad virtual de Adultos 2000.
Con el correr de los años, la población objetivo para el servicio educativo no se incrementó, sino todo lo contrario. En una primera etapa se amesetó, pero en los últimos 5 a 6 años comenzó a decrecer como consecuencia de las modificaciones en los regímenes académicos. Ya desde 2018 en el Ministerio de Educación se están evaluando los resultados de retención y titulación de las escuelas secundarias de turno noche. A medida que fueron transcurriendo los años, como consecuencia de la dinámica del mercado laboral, por una parte, y de acciones de políticas focalizadas por otra parte (Plan FINES, Plan de Terminalidad de estudios de nivel secundario), se fue evidenciando la caída en la demanda de vacantes del turno noche.
Para que te hagas una idea: en CABA existen 48 establecimientos de nivel secundario común que ofrecen el servicio. A los que hay que agregar cerca de 60 CENS, más alrededor de 18 escuelas técnicas. Sin contar con los bachilleratos populares y la oferta virtual de Adultos 2000.
Desde el punto de vista de políticas públicas, es racional, intentar avanzar con una reforma que conduzca a simplificar la oferta y focalizarla en función de demandas del mercado laboral y de los intereses de los estudiantes.

-¿Los que trabajan en estas escuelas, fueron consultados?
-En las dos reuniones que se mantuvo con directivos de escuelas secundarias comunes, se planteó la necesidad de avanzar en la estructuración de una propuesta educativa con anclaje y articulación con la formación profesional. Esto, en cierta medida, es ir en consonancia con los acuerdos logrados en el Consejo Federal de Educación, que crearon la propuesta de Educación Profesional Secundaria justamente para la población estudiantil mayor de 15 años que interrumpió su trayectoria escolar.
Pero no hubo consultas en absoluto para el borrador. A la luz de lo sucedido en la segunda reunión que hubo con directivos, quedó en evidencia que fue un ejercicio de copiado y pegado de distintos componentes del Plan Buenos Aires Aprende con una adaptación a un formato de 4 años, inclusive desconociendo las diferencias existentes en cuanto a la modalidad de cursada de las escuelas que actualmente funcionan con 5 años y las que funcionan con 4 años (comerciales nocturnos).
Plantearon reducir la oferta a solamente tres orientaciones: Economía y Administración (los comerciales históricos), Comunicaciones e Informática. El resto de las orientaciones deben cerrarse y transformarse en una de esas tres. Luego abrieron el juego a aceptar otras orientaciones como Turismo o Energía y Sustentabilidad. Pero reitero: no observo que hayan realizado una suerte de “estudio de mercado y factibilidad” con las propuestas que presentaron. Esa situación es llamativa y alarmante.

-¿En qué estadio está la reforma?
-Desde la Dirección de Educación Media y junto con la Gerencia Operativa de Planeamiento se convocó a dos reuniones de trabajo a los directores de escuelas nocturnas y a los equipos de supervisión. La primera fue meramente informativa y para solicitar propuestas y sugerencias a partir de un borrador. La segunda fue para avanzar en la “defensa” de ese documento borrador que había sido presentado. Documento que, según creo, tiene muchas fallas e inconsistencias. A nivel personal entiendo que, si se aplica tal como lo han presentado, va a fracasar: va a ser muy difícil y hasta imposible para los estudiantes sostener cursadas que exceden las 4 horas reloj, ya que se va a superponer con el horario laboral. Además, varias de las propuestas de articulación con Formación Profesional no tienen una vinculación lo suficientemente fuerte con las demandas del mercado laboral de la Ciudad.
Si bien los sindicatos docentes hicieron planteos y lograron que el documento borrador fuera retirado, desconocemos el nivel de consenso que están tratando de construir con la reforma. Tampoco hubo consultas con cámaras empresariales, que son las que conocen de primera mano hacia dónde va la necesidad de mano de obra en el mercado laboral, y tampoco al Consejo de Planeamiento Estratégico que depende de la ciudad. Y, mucho más llamativo, es que tampoco hayan tenido en consideración las recomendaciones de los informes de la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad en cuanto a demanda potencial del mercado de trabajo. Por donde lo mires, parece un show de improvisación.

Foto de UNIPE

-¿Cuál es la matrícula mínima para mantener una escuela nocturna?
-Estamos en un momento en el que están comenzando a impactar los efectos de propuestas de terminalidad focalizadas y también el derrumbe demográfico. No me sorprendería en absoluto que comience a avanzarse, en algún momento, con el cierre o fusión de escuelas nocturnas, en función de la matrícula real. Hace mucho tiempo no se abren escuelas nocturnas en la Ciudad, creería que desde los años 70.
En 1997, durante la jefatura de Fernando de la Rúa, se emitió el Decreto 1990 que regula la conformación de las Plantas Orgánico Funcionales (POF) de las escuelas para la creación y cierre de secciones. Aunque se encuentra vigente, no se ha aplicado de manera taxativa. Según ese decreto, es necesario contar con 19 estudiantes para sostener una sección abierta en el nivel secundario común.

-Los Bachilleratos Populares se crearon en gran parte para subsanar abandono y falencias del nivel secundario. ¿Se integran de alguna forma con esta modalidad para jóvenes y adultos?
-Los Bachilleratos Populares, aunque tienen una rica y valiosa experiencia en conseguir retener a sus estudiantes y que los estudiantes acrediten el nivel secundario, no cuentan todavía con incorporación a la estructura formal de los niveles de la educación obligatoria. Por eso, no tienen supervisión ni articulación con las direcciones de área del ministerio (ya sea Media, Técnica o Adultos).
Habida cuenta la multiplicidad de ofertas que pone a disposición el Estado con presencia real en toda la extensión geográfica de la ciudad, no encuentro que sea necesario sostener esta modalidad con fondos públicos.

-Existiendo el programa Adultos 2000, que puede hacer gente de todo el país 100% virtual, ¿cuál es la lógica de mantener un sistema presencial?
-¡Es una excelente pregunta! Adultos2000 sólo ofrece la orientación en Ciencias Sociales y Humanidades, que se ofrece incluso fuera de CABA. Aunque lo virtual da resultados para algunos, lamentablemente no funciona con toda la población objetivo, por la dificultad para organizar propios horarios, necesidad de explicaciones y acompañamiento presencial y la carencia de dispositivos y conectividad en algunas personas. Por otra parte, Adultos2000 depende de la Dirección de Educación de Adultos. En ese punto, me animo a creer que es más una cuestión política que por otros fundamentos.

-De las experiencias exitosas internacionales de secundaria para adultos articulada con Formación Profesional que citás en tu propuesta de reforma , ¿cuál te parece la más apropiada para aproximar a nuestra cultura y condiciones actuales?
-Aunque considero que el modelo de Alemania es el óptimo, dadas la idiosincrasia y el funcionamiento institucional de Argentina —y de la Ciudad de Buenos Aires en particular—, la experiencia más cercana es la de Brasil. Este país logró integrar de manera bastante exitosa las propuestas de las comunidades, algo semejante a lo que en Argentina y en CABA representan los Bachilleratos Populares.

Contacto con el autor de la propuesta de reforma de la escuela nocturna en CABA: marcos.milman@bue.edu.ar

Marcos Milman es Profesor de Historia (UNR) con posgrado en Políticas y Administración de la Educación (UNTREF), Especialista en Inclusión de TIC en Educación y en Problemas de enseñanza de las Ciencias Sociales. Profesor de instituto y Vicerector en escuelas de Florencio Varela y San Telmo (CABA).

Resumen de la propuesta borrador del gobierno de CABA:
Para estudiantes de 15 años o más que deseen cursar estudios en horario vespertino y/o nocturno, y hayan iniciado la cursada del nivel secundario. Propone: certificación Nueva Escuela Secundaria (NES) con validez nacional; articulación con formación profesional; tres orientaciones (Comunicación; Economía y Administración; Informática); 4 años de cursado con complementación; ingreso al nivel que corresponda según acreditación previa; proyecto curricular organizado en formato “Secundaria Aprende”; incremento a 43 horas cátedra semanales.

Foto de portada: De la crónica de Matías Pássaro para Polvo.com.ar

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1 Respuesta

  1. Denis dice:

    Es una realidad que asistir a la escuela nocturna es un inconveniente para adolescentes, especialmente cuando son más chicos (en PBA no existe esa limitación de 15 años), pero uno se encuentra con sobre-edad, aulas explotadas gracias al nuevo Régimen Académico, y finalmente, deserción. El resultado? FinEs captando adolescentes de 18 años recién cumplidos. Ni siquiera en los CENS, que al menos tienen una estructura formal donde estudiantes y docentes se encuentran acompañados por personal jerárquico y preceptores.
    Algo tiene que cambiar en la escuela secundaria, especialmente en la nocturna.