Acaba de abrir sus puertas el Hotel Boutique Ayni, el primero que se conozca cuyos ingresos financian un proyecto educativo alternativo. Está en Guaporé, en el estado brasileño de Río Grande do Sul, no lejos de Porto Alegre.
Buscar fuentes de financiamiento es uno de los principales desvelos de los espacios de educación alternativa, ya que por lo general son autogestionados por las familias y no cuentan con subsidios. La «Ciudad Escuela Ayni» ha conseguido hasta el momento mantenerse con los ingresos por las conferencias de su fundador, Thiago Berto, por las formaciones de educadores, las ventas de su tienda de recuerdos y, próximamente, además del hotel, un restaurante y un espacio de cowork.
«Cidade escola Ayni» es una organización sin fines de lucro. No es estrictamente una escuela oficial ni intenta competir con ella, aunque sueña con que algún día la educación que allí sucede sea incorporada al sistema oficial. Fue construida de acuerdo a los principios de la permacultura por voluntarios y familias en una zona agreste de reserva natural. Toma como pedagogía la propuesta de la Educación Viva, que consiste en generar entornos seguros y autodirigidos para el aprendizaje, con la guía de personas capaces de acompañar los intereses y necesidades de desarrollo de niñas y niños.
«El proyecto ya tiene 20 años de madurez. Junto con la municipalidad empezamos el trabajo de creación de la escuela. No era el plan generar un mensaje de competencia con otras escuelas, así que somos un espacio de aprendizaje no formal a contraturno, con un equipo de 9 personas estable», me cuenta Thiago, a quien conocí cuando visitó nuestra comunidad de aprendizaje Tierra Fértil en 2014.
Volvía de un largo viaje en moto donde conoció varios proyectos educativos transformadores en todo el mundo. «Creo que ahora el proyecto tiene una fortaleza que quizás nos permita convertirlo en escuela en 2026. Toma mucho tiempo porque no queremos cambiar la esencia de Ayni. Trabajamos muchos con las familias que vienen y no queremos que sea una burbuja social, por eso empezamos así. Traté de no dejarme ganar por la ansiedad de crear una escuela».
Durante una semana, Ayni ofrece una formación a la que llegan educadores de todo el mundo, que es inmersiva y en contacto con el ritmo que ya tiene el lugar. Más información en https://www.instagram.com/cidadeescolaayni/
Si van para Guaporé, ¡no dejen de conocer Hotel Ayni!: https://www.instagram.com/hotelayni/
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