Torrendell explicó las propuestas de Educación de la Ley Ómnibus y negó versiones sobre homeschooling, vouchers, arancelamiento o ránkings de escuelas

Este jueves 11 de enero el Secretario de Educación Nacional, Carlos Torrendell, se presentó en el Plenario de Comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación que discute la propuesta de Ley Ómnibus del Poder Ejecutivo Nacional. Compartió espacio con el secretario de Cultura y el de Niñez y Familia.

«La primera cuestión que yo quería señalar es que el paradigma central que está detrás de esta propuesta, y también de lo que vamos a decantar a lo largo de la política educativa que llevemos adelante, es lo que nosotros denominamos una política educativa participativa y federal. O sea, el paradigma central pasa por consolidar normas y desarrollar instituciones y prácticas que tengan que ver con este doble pivote: la participación, lo cual implica desarrollar una política no centralista ni solo con el Estado como único actor, sino un Estado que esté al servicio de una sociedad educadora, que tiene un rol por supuesto de garante de la educación. Eso está claro, pero eso no implica que el Estado Nacional tiene que convertirse en un centralizador o monopolizador de la Educación. Esto no sucede en la Argentina, porque la Argentina tiene esta rara deriva que por momentos pecamos de centralismo y por momentos de anarquía -discúlpenme que lo diga así, también puede ser para el debate-, pero en esa lógica tenemos que caminar hacia una verdadera integración de los distintos agentes del sistema educativo, lo cual implica poner en relación todo el sistema. Y eso conlleva que, dentro de los distintos niveles del Estado Nacional, provinciales, municipales, tenemos que articular mejor las políticas educativas a partir de la participación, pero no sólo la participación de estos niveles del Estado, sino también de la sociedad. Eso es un poco lo que está detrás de toda esta lógica, que la podremos desarrollar como vamos a ver luego en algunos artículos.

Por otro lado, esto se manifiesta también claramente porque, no desde ahora, esto proviene desde la lógica organizacional de los ´90 y luego eso quedó consolidado en la Ley de Educación Nacional, la política educativa se hace en un entramado Federal y participativo, insisto, con el Consejo Federal de Educación y con el Consejo de Universidades que tiene dentro de sí el CIN el Consejo Interuniversitario Nacional y el que congrega a las universidades privadas. Por lo tanto, la política educativa, a diferencia tal vez de otras políticas que pueden desarrollarse más centralizadamente, tiene ya en su ADN en un país federal esta lógica a partir de la cual no se pueden tomar decisiones aisladamente o centralizadamente, sino que siempre implica una práctica de llegar a acuerdos para tomar decisiones. Es muy rica la legislación que se ha generado, desde las leyes vigentes a través de estos consejos que señalamos que tienen carácter normativo para el sistema educativo argentino. Entonces, en ese sentido puede haber temores de de excesos de centralismo o protagonismo, pero justamente el diseño de la política educativa Argentina nos lleva por un camino de acuerdo y de participación federal.

Nosotros como gobierno lo tenemos totalmente claro que hay tres principios rectores que tienen que encaminar y que están detrás de estos artículos y de otras posibilidades normativas que iremos desarrollando en los distintos niveles, desde propuestas al Congreso hasta en los consejos que acabo de señalar. Uno que es clave es la justicia educativa. También a través de los artículos que queremos desarrollar, lo que tratamos de proponerles es comprender que la educación siempre implica esta inteligente búsqueda de una igualdad que Pierro San Balón en «La sociedad de iguales», un famoso politólogo francés, llama la igualdad por equivalencia. Nosotros en la sociedad moderna tenemos una perspectiva de igualdad por homogeneidad, pero la cultura moderna hoy es una cultura de la diversidad. Requerimos una búsqueda de una educación de calidad, pero ya no porque todos recibimos lo mismo o tenemos que llegar a una situación idéntica en términos culturales, sino porque tenemos que congregar una multiplicidad, una diversidad o un pluralismo de proyectos, de comunidades y de personas dentro de lo educativo. Entonces, en ese sentido, el primer punto clave, caminar hacia la justicia educativa es un elemento central.

Segundo, esto se puede hacer siempre con libertad, porque aunque hay muchos autores que oponen la idea de igualdad o libertad, o de justicia y libertad, es un profundo error moderno y de la política moderna creer que es posible proponer vida a las sociedades, mucho menos en educación, oponiendo estos dos principios que tienen que estar integrados. Entonces, también las alternativas que nosotros vamos a proponer están en esta línea de articular bien libertad educativa, que decanta en muchos sentidos, desde la familia hasta el Estado, y para todo tipo de escuelas, porque la libertad no tiene que ver solo con la educación privada, es para todas las instituciones educativas. Donde no hay libertad, podríamos decir, no hay educación básicamente. Implica también que esto nosotros lo podamos enhebrar, integrar bien. Y, finalmente, y este es otro elemento clave porque algunos han hecho algunas preguntas referidas a esa cuestión y lo podemos conversar, todo lo que se ha investigado en política educativa y en el desarrollo de sistemas educativos muestra que sin confianza no hay educación. Ningún aula, ninguna escuela, ninguna jurisdicción, ningún distrito, ninguna provincia, ningún ministerio funciona efectivamente si uno no logra establecer confianza para aprender, para gestionar, para gobernar. Entonces, la confianza es un elemento central en la dinámica de la política educativa, casi diríamos es aquello que permite que todo este juego pueda abrirse y tenemos que caminar y promover siempre políticas que generen confianza y previsibilidad. Todo eso confluye en una verdadera inclusión educativa, que no puede ser efecto solamente de normas que no terminan de aplicarse, o de declamaciones que en educación es muy común hacer normas que son más bien ideales, pero que no volvemos operativas, sino que tiene que decantarse o abrevar finalmente en una educación efectiva que implica básicamente una educación integral de calidad para todos. Y al ser para todos es entonces común y diversa.

En esta lógica y para concluir unas ideas generales y ya ir a algunas precisiones y no alargar, el otro elemento clave que atraviesa la política educativa y que esto es algo, que se está trabajando mucho en todo el mundo, el cambio de las nociones sobre evaluación, este cambio de paradigma es absolutamente central. ¿Por qué? Porque la evaluación está cambiando en el contexto de sociedades modernas, una evaluación centrada en la calificación, en los rankings, etcétera, a una evaluación entendida como información que tiene que ser útil para la retroalimentación a fin de mejorar nuestras experiencias de aprendizaje. Y lo interesante de eso, lo que más nos apasiona, es que esta mirada humanista sobre la evaluación implica entonces que está verdaderamente enhebrada en la enseñanza y el aprendizaje, pero también la política educativa tiene que ser una política de retroalimentación. Pero, ya lo dije en alguna oportunidad anterior, la verdadera política educativa es una política de acompañamiento a las instituciones, a las provincias, a los distintos organismos del ámbito de la educación, para que todos podamos ir acompañados en nuestra mejora gradual de los aprendizajes, de nuestra carrera docente, de la carrera como directivo, como supervisores, como funcionarios. Ese desafío es fenomenal, implica, justamente un cuidadoso enhebrado de la justicia porque para que haya retroalimentación, para que haya una verdadera evaluación, en esta lógica tendría que haber una verdadera evaluación que se conciba como acompañamiento para la mejora, entendiendo no por una mejora tecnocrática ni reductiva solo a lo cuantitativo, sino una mejora integral. Entonces, desde esa lógica, la política educativa acompaña la construcción de justicia, de confianza, de libertad. Esto es para que se vea el paradigma que está detrás.

Formación docente

Ahora voy a decir algunas cuestiones rápidas sobre algunos artículos; otros tal vez pueden preguntar y y conversamos sobre eso. En relación con algunas preguntas que se han planteado sobre quienes se integran a la docencia con títulos de educación superior sin formación pedagógica. La noticia buena y mala, hay que ver cómo se analiza, es que eso ya sucede. Es muy común en la educación secundaria y también en la educación superior, que quienes tienen títulos de grado universitarios o títulos terciarios o de educación superior en general ya están dando clase. Eso eso sucede también en muchos otros países del mundo. Nuestra política quiere que eso se complemente, para eso se va reglamentar desde el Consejo Federal con tramos de formación pedagógica, porque es muy cierto, como alguien ha señalado, que una cosa es ser un buen contador y otra cosa es ser un buen profesor de Economía o de algún contenido afín. Entonces, en ese sentido, sin ninguna duda, es importante promover las capacidades de enseñanza y aprendizaje de la sociedad también de aquellos que se gradúan la educación superior, pero siempre por supuesto complementado e integrado con formación pedagógica, que de ninguna manera se debe menospreciar.

Evaluación docente

La evaluación docente también es algo que se suele ver no solo en la Argentina, es un problema que tiene que ver con este cambio de paradigma. Como la tradición de la evaluación siempre ha estado más bien vinculada con la calificación, con las escalas, con lo sancionatorio, sucede también que cuando se debate hoy sobre el problema de la evaluación docente se piensa que tiene una lógica en el sentido que acabo de explicar. Y es al revés: lo que estamos proponiendo vinculado con la evaluación al inicio de la carrera docente y durante, es la misma dinámica que nosotros aplicamos con quienes están aprendiendo en el sistema educativo en cualquier nivel. Implica precisamente que, para poder mejorar y desarrollar capacidades, lo que tenemos que hacer es ser acompañados con evaluaciones que nos provean elementos para poder mejorar. Entonces, es algo bien humano acompañar con una lógica de retroalimentación a todos los que estamos aprendiendo y trabajando hasta el final de nuestras vidas. Todo el tiempo tenemos que estar siendo evaluados, autoevaluados, retroalimentados a fin de poder mejorar; y eso es algo, básicamente humano y no responde a ninguna ideología en particular.

Bibliotecas

También hay alguna pregunta vinculada al tema de las bibliotecas. Nosotros, justamente como queda claro, queremos ampliarlas, fortalecerlas, no hay ninguna intención de reducirlas, todo lo contrario. Fueron claves en el siglo 19, las dos instituciones fundamentales fueron la escuela y la Biblioteca Popular, que fueron la Internet de la época, le llamo yo, para explicarlo sencillamente. Porque vos accedías a la cultura en esos lugares, no tenías disponibilidad, sobre todo si estabas en sectores populares, para acceder a libros directamente. Los libros baratos son algo del siglo 20. Entonces, justamente hay una gran política que tenemos que promover de fortalecimiento de las bibliotecas, incluyendo lo digital. Hay todo un cambio de paradigma también en la función de bibliotecarios en la escuela, eso sería muy importante poder promover, es otra línea de trabajo que más bien es un fortalecimiento y no un demérito.

Examen al fin del Secundario

Yendo a la cuestión del examen de conclusión de nivel secundario, al que se han atribuido distintas intencionalidades, si nos atenemos a lo que dice el texto, justamente lo que estamos tratando de hacer, de nuevo, es de proveer información para que la familia, quienes se gradúan y las escuelas tengan elementos para tomar mejores decisiones, para poder continuar su formación, para seguir desarrollando capacidades. Entonces, de nuevo, es un elemento que aunque se lo evalúa desde paradigmas tradicionales en realidad es al revés: estamos ofreciendo información, elementos que terminan convergiendo una mejor toma de decisiones, tanto comunitaria como personal. Y esto también quiero aclarar, porque siempre cuando aparece el tema de la evaluación aparece la sospecha de los rankings de la publicación de resultados por escuela, etcétera. Como ya expliqué varias veces, y así se entiende dentro del gobierno, la publicación de rankings educativos paradójicamente, disculpen la la referencia directa, no es algo muy liberal. Porque como hemos dicho varias veces, en ningún ámbito del mercado, la educación obviamente está más allá del mercado, en un ningún ámbito del mercado el Estado produce rankings sobre productos que se compran y se venden. Por lo tanto, la idea de producir rankings que además se hacen sobre algún tipo de evaluación estandarizada, lo que hace más bien es mitigar la libertad y no lo contrario. Entonces, en ese sentido, aclarar que el artículo que hemos propuesto de ninguna manera tiene como objetivo precisamente una estrategia que sería más bien estatista y homogenización, sino que siempre, de nuevo, la información cualitativa y cuantitativa desagregada, porque lo más útil justamente para poder mejorar una política es que cada nivel tenga desagregado su información para la mejora.

Educación a distancia

Voy concluyendo en lo referido a la educación a distancia, que también ha tenido algunas críticas. Nosotros hemos propuesto unos cambios al proyecto como llegó en primera instancia, que tiene que ver justamente con precisar que la cuestión clave está en la hibridez. Sin duda que la educación presencial es clave. Ha quedado desarrollado sin ninguna duda, o agudizado y demostrado a partir de las investigaciones que se han hecho sobre los resultados educativos durante la pandemia y cualquiera de nuestras experiencias vitales lo puede señalar sin ninguna duda, que la educación presencial es clave. Pero también es cierto que debe estar progresivamente integrada con el entorno tecnológico en el que vivimos. Nosotros vivimos en el entorno virtual y por lo tanto hay muchas experiencias positivas, sobre todo en algunas modalidades, donde se complementa la educación presencial con algunas instancias de educación virtual en distintos formatos. Se ha hablado de homeschool, de cosas rarísimas, que no sé cómo se derivan de la redacción del artículo y que muestran una gran capacidad de imaginación. Entonces, en ese sentido, el artículo es claro que nosotros lo que queremos promover, como está sucediendo en muchos lugares, es el desarrollo de una educación presencial que pueda integrar instancias de virtualidad, que enriquece justamente la experiencia de nuestros chicos, adultos y jóvenes.

Salario docente

Bueno, voy concluyendo sobre el tema del acuerdo. Hay alguna pregunta sobre los acuerdos nacionales que se desarrollan con los gremios docentes en relación con los pisos y los acuerdos salariales. Eso continúa, como se ha explicado, y solamente se agrega el punto referido a que también las provincias desarrollan obviamente sus acuerdos específicos. O sea, sobre eso tampoco hay ninguna duda.

Arancelamiento o mercantilización

Para concluir, hay algunas críticas referidas a la sospecha de mercantilización de la educación, de la colaboración con el sector privado. En fin, todo eso ya existe, yo después quisiera conversar, no recuerdo al diputado que lo planteó si es que está aquí. Porque el sistema educativo se ha construido desde el siglo 19 fundamentalmente a partir de la interacción entre sociedad civil y Estado. Nomás, tal vez algunos no lo saben, el Palacio Sarmiento es una donación de Petronila Rodríguez de Rojas que dona los terrenos y la construcción de ese edificio que iba a ser una escuela de niñas ,y finalmente tuvo distintas funciones, la Presidencia del Consejo Nacional de Educación, que se acuerdan que a partir de la ley 1.420 gobernó las escuelas nacionales en todo el territorio y en la Capital Federal, o también el Instituto Bernasconi. Entonces cuando se hace esa crítica para mí inadecuada de una oposición entre sociedad civil y Estado o entre sociedad civil y educación pública, o entre lo particular y el bien común, es que es una visión ideológica a mi modo de ver bastante poco humanista y bastante poco histórica y realista, porque la educación siempre ha sido el despliegue de una articulación de sociedad civil con los Estados. Siempre ha sido, lo sigue siendo, y cualquiera que conozca lo que pasa en las provincias sabe que las escuelas están entramadas con su sociedad de pertenencia y se integran, reciben recursos, donaciones, etcétera».

A esta primera intervención le siguieron las participaciones de los secrtarios de las otras dos áreas y luego preguntas de los diputados Daniel Arroyo, Alejandro Finochiaro, Dania Tavella, María Eugenia Vidal, Natalia Sarapura, Ana Ianni y Romina del Plá.

Respondió Torrendell:

NOTA: Noticia en desarrollo. Más tarde subimos las respuestas de Torrendell.

Mientras, pueden ver el video completo acá:

https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=IcqtqGPHp2U

Dolores Bulit

Nací en la Ciudad de Buenos Aires en 1972. Mi educación formal ocurrió en el jardín Casa de los Niños fundado por Elena Frondizi, la Escuela Normal Nacional en Lenguas Vivas “John F. Kennedy” y la Carrera de Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires. Mi educación no formal se amasó en una familia numerosa, presente, matriarcal en medio del patriarcado, de clase media profesional. Sin presiones curriculares o extracurriculares, con mucho tiempo y enorme oportunidad para el juego libre en la ciudad y en el campo. También me eduqué en mis empleos y en mis viajes, en mi pareja y con mi maternidad, con todas las personas que pasan por mi vida y a través de mi experiencia más reciente y transformadora con la gestación de Tierra Fértil, un espacio de aprendizaje basado en el juego y la autogestión con 8 años de historia.

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