Faltaba un año para que su hijo mayor cumpliera seis. Emilse Bosio intuía que no sería fácil para él aprender en una escuela común. No es maestra, sino arquitecta, pero supo sobre el método Montessori y enseguida buscó formaciones para hacer: no se necesita un título relacionado con la pedagogía para convertirse en guía. Su marido, que trabaja en telefonía, usó sus habilidades con los cables para construir completo el material de perlas del área de aritmética.

El año siguiente, la pandemia los obligó a un comienzo distinto, pero les dio tiempo para seguir haciendo materiales con sus propias manos. Sólo un puñado fue comprado a fabricantes extranjeros, con ayuda de las familias, por la precisión que tienen. Hoy, todo ese esfuerzo es evidente en los ambientes de Taller 1 y Taller 2 de Puerto Nuevo (el equivalente a la Primaria), un proyecto educativo que funciona en una casona alquilada de Villa Ballester, al noroeste del conurbano bonaerense.
Además de sumar a su segundo hijo, hoy hay 38 nenes y nenas de entre 6 y 12 años, que llegan de un jardín del barrio con la misma pedagogía, de otros convencionales y de escuelas primarias comunes también.
Después de recorrer los espacios, nos sentamos a tomar un té. El esfuerzo y la inventiva se notan en cada rincón. Me cuenta Emilse que en estos años lograron un clima de algarabía y espontaneidad que no necesariamente se opone al orden material y psíquico que promueve la particular gestión del aprendizaje en los ambientes Montessori. Está orgullosa de esa impronta propia del proyecto.

Cada estudiante registra su trabajo en una bitácora semanal. Dos veces al año, las familias reciben un informe del proceso de aprendizaje. Para el proyecto, la convivencia y el aprendizaje social son también prioritarios. Los debates, conversaciones y resolución de conflictos son actos cotidianos. Además de la responsabilidad que implica usar y guardar cada material, hay trabajos específicos que cada cual debe asumir.
Licencia para crear
Hay algunos materiales de Casa de Niños que persisten, aunque ya no correspondan si se siguieran las indicaciones del método de manera estricta. «Observamos mucho lo que los chicos necesitan, por eso mantenemos material que todavía algunos no lograron desarrollar y dominar, especialmente los que vienen de escuelas convencionales, porque se trata de respetar los ritmos. Y también desarrollamos material nuevo», me cuenta mientras me muestra un estante introductorio de música, donde hay una caja de notas relacionadas con sus silencios y unos maderitas que son «monofones». La tabla periódica y un material circular para crear moléculas con control de error también es de elaboración «extramontessoriana».
«Hay material de la AMS, que es la organización de Estados Unidos, que me gusta más que el que propone AMI (Europa). Por ejemplo, usamos los 45 cubos de mil, porque es impactante para que los chicos dimensionen las cantidades. También usamos el tablero de 100, porque vemos que lo eligen mucho y les sirve», explica.
Ella también se permite disfrutar del ambiente, así que pone en juego sus habilidades e intereses: les muestra cómo hacer maquetas o armar bloques con las maderas para usarlos en sus creaciones. Además, me cuenta, pone mucho énfasis en la historia argentina y la preparación de las fechas patrias con la ayuda de una mamá que es profesora de danzas folclóricas.
Las salidas son semanales, a comercios del barrio y espacios culturales que ofrece la ciudad, como la «Percuteca Leguera» de la Biblioteca Rivadavia, entre otros. El municipio tiene variada oferta cultural, y la aprovechan.

Material para armar moléculas
Apostando al diálogo con la educación formal
El año pasado participaron del Primer Congreso de Educación organizado por el municipio de San Martín. Cuando contaron sobre su trabajo, una docente reaccionó con frustración. ¿De qué servía todo eso si ella jamás podría aplicarlo en su aula de escuela común? Emilse la entiende, no la culpa. Pero también sabe que siempre habrá una o dos maestras a las que ayudó a encender una chispa.
Por eso, el espacio está abierto a la comunidad: a veces vienen estudiantes del conservatorio de la zona, y ya planean establecer contacto con las carreras relacionadas a la Educación de la vecina Universidad de San Martín (UNSAM). Tienen contacto con la casa del Niño María de Nazareth, una organización social que gestiona un espacio de cuidados y aprendizaje con la mirada Montessori, también en Ballester. Y planean invitar a conocerlas a la escuela especial que está a dos cuadras, que casualmente se llama «María Montessori» pero no aplica el método.
Este año Emilse tomó el curso para Directivos de proyectos Montessori certificado internacionalmente por la Association Montessori Internationale (AMI). Eso la ayudó a terminar de darle forma al Proyecto Educativo Institucional, a mejorar la comunicación con las familias y la gestión cotidiana. Está agradecida por el equipo de guías, asistentes y talleristas que se ha logrado formar. En el corto plazo desean ser reconocidos dentro de la educación formal.
La casa tiene un espacio trasero techado y un jardín frontal con huerta de nativas y compostera. Les gustaría seguir mejorando las instalaciones poco a poco, como lo han hecho hasta ahora. Podrían seguir creciendo también en número: Montessori decía que pueden convivir hasta 40 chicos en un ambiente de Taller. Y aunque el boca en boca presiona para seguir recibiendo más familias, prefieren seguir así.

Las áreas pedagógicas de Montessori Puerto Nuevo
El área de Lenguaje en la primaria montessoriana adquiere una profundidad significativa. En esta etapa, los niños entran en lo que María Montessori llamó «la edad de la mente razonadora», donde el lenguaje se convierte en una poderosa herramienta para pensar, investigar, expresar y comunicar ideas cada vez más complejas. Se trabaja de manera interdisciplinaria con la historia, ciencias, geografía, matemáticas o arte. Se aborda desde el enfoque y a partir del diseño curricular de la provincia y la ciudad de Buenos Aires.
Las Matemáticas se enseñan de forma concreta, sensorial y progresiva. Los niños pasan del material manipulativo al pensamiento abstracto, siempre a su propio ritmo. Se busca que comprendan profundamente los conceptos y desarrollen una mente matemática. Se busca fomentar la confianza, integrarlas con la vida real y otras áreas del conocimiento, promover la independencia y autocorrección y que pasen de un contenido a otro sin saltear las bases indispensables para comprender el siguiente contenido.
La Educación Cósmica es uno de los pilares más profundos de la educación Montessori en primaria. No es un área aislada sino una visión educativa filosófica y curricular que integra el universo y el lugar del ser humano en él. Si bien es transversal a todas las áreas, el punto de relación con todas es la historia. Por lo tanto, se habla de Conocimiento del Mundo, un área del diseño curricular donde convergen Ciencias Naturales, Ciencias Sociales y Formación Ética y Ciudadana.
El área de Vida Práctica en primaria sigue siendo fundamental, aunque toma una forma distinta a la que tiene en Casa de Niños (3 a 6 años). Se orienta al desarrollo de la autonomía, la responsabilidad y la vida en comunidad, con una mirada ética, ecológica y social. Es el conjunto de actividades que ayudan a construir autonomía, a comprender el valor del orden, la limpieza, la responsabilidad y la participación en el cuidado del espacio y de la comunidad. Es también el área más importante para continuar en casa y trabajar en familia. Porque cuando comparte la visión de la escuela los niños crecen en coherencia, seguridad y armonía.
El área Artística es una propuesta integral, viva y profundamente conectada con el entorno. Integra arte plástica, teatro, música, folklore y yoga en un trabajo interdisciplinario y colaborativo entre los educadores.
Montessori madness: la llama interna
Durante un encuentro con familias, en Puerto Nuevo compartieron este video realizado en base a un libro escrito por un padre que vio aprender a sus hijos en una escuela así. Luego de verlo, algunos pudieron ponerle palabras a eso que podían ver en sus hijos desde que aprenden con este enfoque.
Contacto con Montessori Puerto Nuevo: https://www.instagram.com/montessori_puertonuevo/
- Taller 2
- Taller 2










Comentarios recientes