Niñas y niños en tiempos de espera: una universidad abrió ludotecta para evitar deserción por tareas de cuidado (y la aprovecha para prácticas docentes)

La Secretaría de Bienestar de la Universidad Nacional de La Pampa acaba de inaugurar en su sede de General Pico una ludoteca para hijos entre 2 y 8 años de estudiantes, docentes, y no docentes de todas sus carreras. Será atendida por docentes y estudiantes de Educación Inicial y funcionará, por ahora, de lunes a viernes de 15 a 21 y los sábados durante todo el día, cuando se cursan presencialmente las carreras a distancia.

Siguiendo el ejemplo de otras casas de estudios argentinas, el objetivo principal de «Piedra Libre» es «la permanencia de estudiantes universitarios, en la medida en que ofrece un espacio para sus hijos/as. En segundo lugar, brindar un espacio lúdico-educativo para los niños/as dentro de la Universidad, donde se favorezca y estimule su desarrollo humano integral. Finalmente, permitir a estudiantes de la carrera de Educación Inicial la realización de prácticas de intervención pedagógica», describe el proyecto de su creación.

«Es pertinente considerar las modificaciones que ha sufrido la conformación de la matrícula en los últimos años. En efecto, a la universidad no asisten sólo jóvenes egresadas de la escuela secundaria sino mujeres adultas que eligen continuar estudios universitarios de manera paralela a la conformación de una familia«, argumentan.

La iniciativa se materializó en principio para hijos/as de estudiantes de la carrera de Educación que se dicta a distancia y convoca a estudiantes que viajaban con sus hijos para cursar los sábados desde pueblos de La Pampa pero también de otras provincias como Mendoza, San Luis, Córdoba, Neuquén y Buenos Aires. Ahora se abre para todas las carreras. 

Niños y niñas en «tiempos de espera»

Es una escena común para muchas mujeres que hoy intentan maternar sin perder participación en otros espacios personales. «Es habitual observar en las aulas del Centro Universitario de General Pico estudiantes acompañados de sus hijos/as de distintas edades, incluso en instancias de mesas de exámenes se encuentran por los pasillos madres con sus bebés en brazos. La imposibilidad de un resguardo seguro en otro ámbito, y la responsabilidad de velar por el bienestar de los niños/as, motiva a las madres/padres a asistir a clases con sus hijos/as, lo cual implica una tarea de observancia y en ocasiones de dependencia de las actitudes, intereses y movimientos del/a niño/a. El/la estudiante intenta responder a las demandas de sus hijos/as, quienes en ocasiones permanecen entre las aulas y los pasillos con actitud entre aburrida y resignada. La situación descripta condiciona la necesaria concentración en las actividades de cursada y provoca resignación, incluso en algunas oportunidades se llega a abandonar la carrera. La permanencia de niños/as en tiempos de espera puede ser aprovechada
para estimular, recuperar y favorecer instancias de juego y enriquecerlas con otras propuestas lúdicas
en el marco de “Piedra Libre”. 

¿Por qué una ludoteca en vez de un jardín o escuela, como tienen otras instituciones y empresas? Los fundamentos también explican esta elección: «La Ludoteca es un espacio diseñado para habilitar el juego y a los jugadores. Materializa, de este modo, derechos de las infancias declarados en normativas y discursos políticos, pero también minimizados en la representación de prácticas de cuidado». Además, permitirá que los graduados puedan “concebir la Educación Inicial como una unidad pedagógica que atiende la educación de niños de 45 días a 5 años que complementa y comparte con otras instituciones la alfabetización cultural y la construcción del conocimiento”, subrayan.

Por mi parte, me parece bien interesante que prácticas de futuros docentes de Educación Inicial tengan lugar en ambientes lúdicos y no escolarizados. En el proyecto se citan trabajos académicos sobre la importancia del juego en la primera infancia (escribime a altereduinfo@gmail.com para que te lo mande). 

 

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