Este año la Secretaría de Educación Nacional me citó para conocer el panorama de las alternativas educativas en Argentina. Conté mi experiencia como madre y periodista especializada (mi hijo se educó en un espacio de aprendizaje sin reconocimiento oficial entre sus 6 y sus 12 años). Hablamos sobre la dinámica y características de las distintas escuelas y proyectos de autogestión del país, además de la educación en casa, que crece a pesar de las limitaciones enormes que tiene en América Latina. Opiné que no hacen falta cambios normativos enormes, citando el caso de las escuelas de gestión social, ya reconocidas en la Ley de Educación Nacional, y el de las jurisdicciones que permiten el examen libre para acreditar aprendizajes, como Córdoba y CABA.
Por otra parte, ayer fui a conocer los detalles del «Índice de libertad educativa en América Latina», presentados en la Legislatura de Buenos Aires por la diputada Marina Kienast y miembros de la Fundación Libertad y Progreso, Martín Krause y Agustín Etchebarne. Paradójicamente, el acto ocurrió el mismo día que estudiantes fuera del sistema rendían examen libre en distintas escuelas estatales de la Ciudad para acreditar sus aprendizajes correspondientes al curriculum oficial del nivel Primario.
Durante el acto se presentó el caso argentino y pude ver las variables que se usaron para medirla. El informe completo y los inputs en crudo, según dijeron, serán publicados acá: https://www.libertadyprogreso.org/index.php/es/propuestas/desarrollo-humano



Sin embargo, hasta ver las noticias, no tuve acceso al proyecto de ley de «Libertad educativa» del que dos medios de comunicación argentinos hablan hoy: 35 páginas publicadas el lunes por «La Política Online» que puede leerse completo acá: https://www.lapoliticaonline.com/politica/rocca-aprovecha-las-vacaciones-de-pettovelo-en-dubai-y-ordena-a-torrendell-que-presente-su-reforma-educativa/?fbclid=PAVERFWAOKispleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZA8xMjQwMjQ1NzQyODc0MTQAAadM5u-ZPYeDRQzY-fInd3sxdisFneS4Q4gnp3hxHPzAlSCgdxgtcfqym7xSEg_aem_BKExuaV1iUHVH1RgWGRKsQ
Sigo pensando que, en muchos casos, con un trabajo profesional bien hecho por parte de funcionarios educativos en todo el país, las soluciones pueden ser más sencillas que un cambio de ley. Por ejemplo, la habilitación de mesas de examen libre en todo el país y la formación de supervisores e inspectores para que puedan ver el aprendizaje en contextos educativos que todavía les resultan extraños, no por nuevos, sino por falta de conocimiento y observación adecuada.
De todas formas, los y las espero por acá para comentar el proyecto actual.

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